domingo, 27 de mayo de 2018

Sátira- Epigrama- Mafalda- Tangos

La sátira y el epigrama
  Lo primero que en Roma recibió el nombre de “satura” fueron unas representaciones rudimentarias que contenían diálogo, música y danza. Más adelante el término serviría para indicar una obra que trataba de temas diversos con mezcla de distintos metros (miscelánea). Por último, adquiriría el sentido que sigue teniendo hoy de ataque más o menos punzante a personas, costumbres e instituciones.

El epigrama
 Tuvo su origen en Grecia. Originariamente fue una breve inscripción (epigrama = inscripción) que, grabada sobre la piedra del sepulcro, proclamaba los recuerdos o hazañas de una persona. En una segunda etapa, se usó, tanto en Grecia como en Roma, para designar una composición poética corta, de tema amoroso y escrita en dísticos elegíacos, coincidiendo con lo que sería la elegía. Ya en su última fase, el epigrama sustituye su contenido amoroso por la crítica social, con lo que viene a converger con la sátira.
 Las características del epigrama satírico son, además de su concisión, su tono, casi siempre festivo, y su agudeza, acentuada al final, a modo de aguijón; lo cual lo hace especialmente apto para el ataque personal y la denuncia social.

  Marco Valerio Marcial nació en Bilbilis, la actual Calatayud, hacia el año 40 d.C. Con algo más de veinte años marchó a Roma, encandilado por la vida social y literaria de la gran urbe. Allí pasó más de treinta años sin conseguir hacer fortuna, viviendo, como cliente, de las adulaciones y pequeños servicios a sus poderosos patronos, incluido el emperador Domiciano. Tras la muerte de éste, vuelve a su patria y a su pueblo, donde pronto echa de menos aquella vida en Roma de la que tanto había renegado. Murió en Bilbilis en el año 102 de nuestra era.

Escribió doce libros de epigramas, en los cuales se contiene, minuciosamente captada, toda la vida de Roma del último cuarto del siglo I d.C.: los espectáculos, las distintas clases sociales y sus modos de vida, la topografía de Roma, las costumbres y los vicios…; pinta personajes como los abogados venales, médicos asesinos, ávidas cortesanas, avaros, mentirosos, poetastros… Algunos epigramas son:

   -  No te sorprenda en nada que rechace
     tu invitación
     para una cena de trescientos, Néstor:
     No me gusta cenar a solas.

 -   Nerón quiso que Roma fuera honrada:
     así pudo robar él solo.

-    Te compadeces del cartaginés
     y tratas a patadas a los tuyos.

-     Eres muy pobre y serás más pobre.
     Ahora sólo los ricos se enriquecen.

 -    Dices que es tuyo el pelo que te pones:
     ¿no temes el arresto por perjurio?

-     Son míos los versos.
     Cuando los declamas
     se vuelven tuyos porque los destrozas.

-     Vélox, criticas
     mis epigramas. Te parecen largos.
     Los tuyos son brevísimos:
     no escribes nada.


Relación entre el chiste y la angustia en la historieta de Mafalda- Alicia Levin
(…) Mafalda es una historieta que se inscribe dentro de la sátira social en su articulación entre dibujo y texto verbal. La historieta es siempre texto sobre texto en un contexto de géneros periodísticos a los que tematiza o ilustra. En la sátira hay una crítica social en el que el elemento agresivo es importante y en Mafalda particularmente prima el chiste sobre lo cómico.
Con la barra de amiguitos se desarrollará el mundo de Mafalda, este grupo es una especie de metáfora de la sociedad Argentina en clave infantil, en el encontraran todos los tipos humanos que luego se comportarán como los prototipos que conformarán la sociedad de nuestro país tal como Quino la vio en su tiempo.
La historieta se publicó entre los años 1964 hasta 1973, es decir en una época en que la preocupación social y política se expresaba en una intensa participación política y un apasionado debate ideológico.
En él se encuentra a Mafalda, pequeña exponente del pensamiento intelectual progresista de la clase media, preocupada por la humanidad, por la injusticia y por la irracionalidad social. Susanita: vocera de una concepción del mundo tradicional, burguesa y conformista. Manolito, rústico exponente del egoísmo capitalista, materialista y de pocas luces. Felipe: eterno soñador. Siempre viviendo un mundo de aventuras en su fantasía, poco conectado con la realidad. Miguelito, narcisista a ultranza, adorador conspicuo de su ombligo, no podía entender cómo el mundo existía antes que el llegara y mucho menos que la humanidad no lo notara. (…)
El país atravesaba por esa época un fuerte cuestionamiento social, tanto de los sindicatos y obreros, como de los intelectuales y estudiantes. La inestabilidad política impulsaba un constante fracaso de la democracia y una alternancia caótica entre gobiernos democráticos débiles y regímenes militares autoritarios carentes de consenso social y político. Concomitantemente el movimiento peronista mayoritario y masivo estuvo proscrito hasta el 1973, hasta que subió al gobierno por voto popular y luego nuevamente es depuesto por el proceso militar en 1976, dando comienzo al período más negro de la historia argentina contemporánea.
Análisis de las historietas

El adulto le hace a Mafalda preguntas retóricas y convencionales típicas del desnivel adulto-niño que implica la relación yo pregunto- tu contestas con sumisión y respeto, el efecto cómico está logrado por la nivelación de esa relación que por lo inesperado suena extemporáneo e irrespetuoso.


En esta tira el efecto cómico se logra por el viraje de un concepto puntual (no haber entendido una lección) a un concepto global (no haber entendido nada desde marzo) mediado por el equívoco del mismo discurso ya da tanto para un sentido como para otro.

El efecto cómico está logrado en la negación del equívoco que supone la primera escena en la que supone una asimilación del aprendizaje en la dura mente de Manolito, cuando ante un movimiento del juego surge de improviso que toda la primer escena es falsa y efectivamente este confunde fútbol con ajedrez.
 

   


Selección de tangos de Enrique Santos Discépolo
Yira yira- 1930
Cuando la suerte qu' es grela,
fayando y fayando
te largue parao;
cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperao;
cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer
secándose al sol;
cuando rajés los tamangos
buscando ese mango
que te haga morfar...
la indiferencia del mundo
-que es sordo y es mudo-
recién sentirás.

Verás que todo el mentira,
verás que nada es amor,
que al mundo nada le importa...
¡Yira!... ¡Yira!...

Aunque te quiebre la vida,
aunque te muerda un dolor,
no esperes nunca una ayuda,
ni una mano, ni un favor.

Cuando estén secas las pilas
de todos los timbres
que vos apretás,
buscando un pecho fraterno
para morir abrazao...
Cuando te dejen tirao
después de cinchar
lo mismo que a mí.
Cuando manyés que a tu lado
se prueban la ropa
que vas a dejar...
Te acordarás de este otario
que un día, cansado,
¡se puso a ladrar!


Cambalache- 1934
Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...

¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...

¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...

¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley…

Esta noche me emborracho- 1928
Sola, fané, descangayada,
la vi esta madrugada
salir de un cabaret;
flaca, dos cuartas de cogote
y una percha en el escote
bajo la nuez;
chueca, vestida de pebeta,
teñida y coqueteando
su desnudez...
Parecía un gallo desplumao,
mostrando al compadrear
el cuero picoteao...
Yo que sé cuando no aguanto más
al verla, así, rajé,
pa' no yorar.

¡Y pensar que hace diez años,
fue mi locura!
¡Que llegué hasta la traición
por su hermosura!...
Que esto que hoy es un cascajo
fue la dulce metedura
donde yo perdí el honor;
que chiflao por su belleza
le quité el pan a la vieja,
me hice ruin y pechador...
Que quedé sin un amigo,
que viví de mala fe,
que me tuvo de rodillas,
sin moral, hecho un mendigo,
cuando se fue.

Nunca soñé que la vería
en un "requiscat in pace"
tan cruel como el de hoy.
¡Mire, si no es pa' suicidarse
que por ese cachivache
sea lo que soy!...
Fiera venganza la del tiempo,
que le hace ver deshecho
lo que uno amó...
Este encuentro me ha hecho tanto mal,
que si lo pienso más
termino envenenao.
Esta noche me emborracho bien,
me mamo, ¡bien mamao!,
pa' no pensar.